Los 10 mejores ejercicios y consejos para ponerse en forma con su hijo

En el torbellino de preocupaciones cotidianas, las madres no siempre tienen tiempo de ir al gimnasio. Puede encontrar un momento libre para hacer ejercicio en casa y, además, puede convertir este proceso en una actividad divertida con su hijo. Los siguientes consejos te ayudarán a mantener tu cuerpo en buena forma sin privar a tu bebé de atención.

1. Puedes poner música rítmica y empezar con un divertido calentamiento. Salta con tu bebé como conejitos, hundid los pies como grandes osos, arquead la espalda como gatos.

2. Coge al niño en brazos o siéntate con seguridad sobre sus hombros, sujetándole con las manos, y haz una sentadilla. Baja lentamente, controlando cada movimiento, y sube con la misma suavidad. Este ejercicio fortalece los músculos de la espalda, las caderas y los glúteos.

3. En la misma posición inicial que en el ejercicio anterior, con el niño apoyándote, levántate suavemente sobre las puntas de los pies. Permanezca unos segundos en posición elevada y baje lentamente sobre todo el pie. Este sencillo ejercicio es eficaz para entrenar los músculos de las piernas.

4. Manteniéndose en la misma posición, realice pequeñas flexiones hacia la derecha, hacia la izquierda y hacia delante. Tómese su tiempo para evitar sobrecargas y mantener el equilibrio. Este ejercicio ayuda a fortalecer los músculos abdominales y de la espalda. Y para el bebé, es una especie de «columpio».

5. Ponte de pie, con los pies separados a la altura de los hombros. El niño debe ponerse de espaldas a ti. Sujetando al bebé por la barriga, levántelo suavemente, como si «emprendiera el vuelo», y bájelo con cuidado. Realice la elevación a un ritmo controlado. El niño puede extender los brazos a los lados, lo que añadirá un elemento lúdico al ejercicio y le ayudará a mantener el equilibrio. El ejercicio es un buen entrenamiento para brazos, hombros, músculos de la espalda y abdominales.

6. Túmbate en el suelo sobre una colchoneta cómoda, sienta al niño sobre sus pies mirando hacia ti. Cogidos de la mano, sube y baja lentamente las piernas, balanceando los abdominales inferiores y las piernas y, al mismo tiempo, dándole al bebé un paseo en vivo.

7. Permaneciendo en posición tumbada, dobla las rodillas y coloca al bebé sobre tu vientre. Levanta las nalgas del suelo, seguidas de la cabeza y los hombros, bombeando los abdominales inferiores y superiores.

8. En la misma posición, rodea a tu hijo con los brazos, levántalo y vuelve a bajarlo lentamente. Asegúrate de que los movimientos son suaves, sin tirones: así no solo entrenas los músculos de los brazos, el pecho y la cintura escapular, sino que también refuerzas el vínculo afectivo con el bebé.

9. Para el siguiente ejercicio, invita a tu hijo a convertirse en un caballo para ti. Ponte a cuatro patas y coloca suavemente al bebé sobre tu espalda, de modo que te sujete los hombros o el cuello. Mientras inhalas, gira lentamente la espalda como un gato enfadado. Y al exhalar, dobla la espalda, arqueando el cuello para entrenar los músculos de la espalda, los abdominales y los brazos.

10. Siéntate en el suelo sobre una esterilla y separa las piernas. Siéntate frente a tu bebé y, cogiéndote de las manos, dobla el cuerpo hacia delante y luego alternativamente las piernas derecha e izquierda. Este ejercicio mejora la flexibilidad, entrena los músculos de la espalda y los abdominales laterales.

Esta serie de ejercicios no tiene por qué hacerse enseguida. Si ves que tu bebé se aburre, retoma el entrenamiento durante el día. Puedes inventarte otros ejercicios, en función de la edad de tu bebé. Comunícate con tu hijo durante el entrenamiento para que sea lo más agradable posible para ambos. Una vez que pruebes a hacer ejercicio en casa con tu bebé, verás que éste no sólo no interferirá, sino que además te motivará. Será una actividad agradable y divertida que os levantará el ánimo y os ayudará a manteneros en forma.

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